Jugo de limón y bicarbonato de sodio para una sonrisa brillante
Antes de invertir su dinero en kits de lejía para blanquear
los dientes, pruebe este remedio casero simple y efectivo. Mezclar partes
iguales de jugo de limón con bicarbonato de sodio hace maravillas para los
dientes. Esto crea una pasta en la que se aplica sobre los dientes durante unos
minutos.
¡Pero ten cuidado! El uso de limón
puede empeorar potencialmente una lesión existente o una úlcera bucal debido a
su acidez. ¡Además, no te dejes llevar demasiado como para reemplazarlo por tu
pasta de dientes! Todavía la necesitas, amigo. Nadie quiere oler ese aliento a
limón, sin importar cuán brillante sea tu sonrisa.